Por Manel Barriere Figueroa
LAS OLAS de Alberto Morais es una película atípica por muchas cosas, pero si algo sobresale como elemento alrededor del cual convergen todos sus planteamientos cinematográficos y estéticos es la presencia en la casi totalidad de los planos del actor protagonista, Carlos Álvarez-Novoa, recién fallecido en Sevilla. La noticia me ha llevado a pensar en él de la manera en que un montador piensa habitaulmente a los actores, personas que se vuelven familiares, con quienes compartes horas y horas a lo largo de semanas, sino meses, pero que ni conoces ni te conocen. Un sentimiento que siempre me ha parecido contradictorio a la par que curioso.